sábado, 30 de noviembre de 2013

Capítulo 4.

Nos dirigimos hasta el aula en el que se da historia y nos sentamos en las dos mesas que quedaban libres. Justo a tiempo, porque el Sr. Weasley (no penseis en Ron vae, es que no se me ocurre un apellido inglés xd) entra ahora mismo por la puerta.
La clase pasa muy rápido, y las siguientes también, hasta que llega el descanso.

Justin y yo salimos y vamos hacia la cafetería, que se encuentra en la otra parte del edificio. Mientras caminamos, vamos respondiendo a los saludos que nos hacen otras personas. Cuando llegamos a la cafetería, nos sentamos en nuestra mesa, en la que ya están Brittany, Ashley y  Tracy junto a Josh, Ed y Will. Sólo faltamos nosotros.

-Bueno, y tú, ¿que tal, Justin?
-Pues bien, aquí, como todos, jajaj.
-¿Tú verano?
-Bastante bien, lo pasé en Carolina del Sur, en un bungalow que tenemos allí.
-Suena bastante bien.
-Más que eso..

Suena la campana que indica que debemos renaudar las clases. El resto del día se me pasa muy rápido también.

En el camino de vuelta, vamos todo el grupo junto, las chicas delante y los chicos detrás. Un poco más adelante hay un chico, parece de nuestra edad y...¿está pidiendo limosna?

domingo, 17 de noviembre de 2013

Capítulo 3.

Atravieso la puerta del edificio y me dirijo al tablón de anuncios, donde están los horarios y las clases de cada uno. Las taquillas son las mismas de todos los años excepto para los que vienen nuevos o los que se van.
Meto el papel con el horario en mi bolso y camino por los pasillos hasta mi taquilla, la 237. Por el camino veo cómo a algunos chicos me miran con la boca abierta, incluso puedo distinguir babas colgando de sus labios. Puaj.

Saco la llave y abro la taquilla. Meto los libros excepto los que necesito a primera hora y la cierro. Me tapan los ojos. Puedo oler el perfume que tan familiar me parece.

-¡Ay! ¡Sueltame!

La persona que me tapa los ojos me rodea la cintura y dice con voz muy aguda.

-¡Adivinalo!
-¡Justin! -río por la voz que ha puesto.

Me gira y me da un beso de esos que te dejan sin respiración. Le doy un abrazo.

-Te he echado de menos. -le digo.
-Todo este tiempo, he pensado en tu sonrisa y en tu forma de caminar... -comienza a cantar.
-¡Idiota! -río- No, en serio, te extrañé mucho.
-Y yo, pequeña. He llegado esta madrugada de viaje. Siento que no pude ir anoche a esa fiesta...
-Estuvo bien, pero contigo hubiera sido mejor.
Me da otro beso y me rodea los hombros con el brazo.

-¿Nos vamos a saludar a los demás? -pregunta Justin.
-No, vamos después de esta clase, que si no llegaremos tarde.
-Uy, vale señorita llego/temprano. -se burla.
-Cállate -río y le doy un suave puñetazo en el hombro.
-¿Qué te toca ahora?
-Mmm...historia.
-Pues creo que vamos juntos.
Me tiende el brazo y yo le agarro con el otro.
-¿Me permite, señorita McCartney?

jueves, 14 de noviembre de 2013

Capítulo 2.

Suena el despertador. Puf. Las siete.
Me estiro y me levanto de la cama. Me calzo las zapatillas de conejitos rosas y voy arrastrando los pies hasta el baño. Una vez allí, me miro al espejo. Menuda cara. Me la lavo y me seco con la toalla.
Vuelta a la habitación.
Del armario saco unos pantalones cortos negros y una camiseta blanca. en la que pone "Smile". Me quito el pijama y me visto.
Regreso al baño y me maquillo. Sombra de ojos, colorete, rimel y gloss.
Miro la ahora. Voy ajustada de tiempo si no quiero llegar tarde. Bajo rápido a la cocina y abro la nevera. Vaya, no hay leche fría. Me tendré que conformar con la templada.
Abro un armarito y saco un tetrabrick de leche y lleno un vaso. Me siento en la mesa y doy un mordisco a la tostada que ya estaba preparada.

-Buenos días. -dice un Luke con cara de sueño.
-Buenos días precioso. -respondo.
-¿Me preparas el desayuno?
-No tengo tiempo, cariño.
-Anda, porfaaaaaaa.
Resopló y me levanto. Cojo una bolsa de galletas de chocolate del armario, lleno un vaso de leche y se lo dejo todo en la mesa haciendo mucho ruido.
Doy un trago a la leche y hago una mueca de asco. Subo corriendo a la habitación a por mi bolso con los libros y salgo.

Llevo la cabeza bien alta y con aire de superioridad. Debo darlo, por algo, soy de las populares.

A medida que voy avanzando la gente me va saludando, esperando a que les responda, pero no lo hago. Paso. Sólo buscan ser amigos de los populares para aprovecharse de ellos. En fin.
Y poco a poco, voy llegando al instituto, o cómo algunos lo conocen: la entrada al infierno.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Capítulo 1.

Termino de cenar, recojo los platos y los friego. Después, subo a mi habitación.

Me desmaquillo y voy al armario. Me quito la falda morada que he elegido para ir a la fiesta de despedida del verano. La guardo bien doblada en el armario y comienzo a quitarme la camiseta de tirantes, pero oigo una voz.

-¡Qué asco! ¡Para! -dice.
-¿Pero que...? ¡Luke! ¿Qué haces ahí?
-Sólo quería que me dieras las buenas noches. -dice mi hermano pequeño de cinco años saliendo de entre las sábanas.

Suspiro y sonrío.

-Anda, vete a tu habitación, que yo me pongo el pijama y voy a verte.
-¡Vale! -y sale corriendo de la habitación.

Guardo también la camiseta y me pongo el pijama.
Bajo un momento a por un vaso de leche para Luke y subo. Llamo a la puerta, me responde con un "¡Pasa!" y entro.

-Eso es lo que deberías hacer tú. -digo sentándome en el borde de la cama.
-¿El qué? -pregunta él.
-Llamar antes de entrar a algún sitio, por lo menos a mi habitación.
-¿Y eso por qué?
-Pues porque, me puedes ver haciendo algo que no debes ver, o puedes molestar.
-¿Cómo a ti y a tu novio y tú besándoos? -pregunta.
-Río- Sí, cómo a Justin y a mi besándonos.
-Pues tienes razón, no lo quiero ver, es asqueroso.
-Un día tú no pensarás lo mismo.
-Puaj.
-Te he traído un vaso de leche. -digo cambiando de tema.
-Ya me la he tomado, en el postre.
-¡Vaya! Pues yo no quiero.
-Tienes que tomártela.
-¿Y eso quién lo dice?
-Lo digo yo, y papá y mamá también lo dicen.
-Pero eso te lo dicen a ti porque tienes que crecer.
-¿Y tú?
-Yo ya he crecido mucho. Ahora te toca a ti.

Miro la hora y veo que se hace tarde.

-Venga enano, a dormir, que mañana tienes que ir al cole.

Luke se mete en la cama y yo le arropo.

-Buenas noches, Luke.
-Buenas noches, _____.

Me dirijo a la puerta y apago la luz.

-¡Eh! ¡Cierra el armario! ¡Dame el peluche!
-Anda, que...-cierro el armario, para que mi hermano no de más la lata y le lanzo el peluche. Me acerco, le doy un beso en su pequeña nariz y cierro la puerta.

Recorro el pasillo hasta mi habitación y me meto en la cama. Mañana, primer día del nuevo curso. Un curso dónde nada será cómo antes.