lunes, 23 de diciembre de 2013

Capítulo 5.

Bueno, la he dejado abandonada durante un tiempo, pero ya la sigo. Aviso que estaba en presente pero a partir de ahora será en pasado, que si no es un lío.

¿En serio estaba pidiendo limosna? Que asco, de verdad. Los vagabundos...pf.
Me fijé en el chico. Era atractivo. Tenía los ojos azules, y alrededor ojeras muy pronunciadas, seguramente de no dormir. Los ojos rojos también, parecía que había llorado.
Su pelo era liso y castaño, y su frente la cubría un flequillo. Al pasar por su lado, las chicas y yo comenzamos a reirnos de él.
Will le dio una patada al bote en el que tenía las monedas, y las tiro todas, cogió las que pudo y continuó andando.

-¡Ay, lo siento, no te he visto!-se burló. El chico nos lanzó una mirada triste, mientras corría a recoger las monedas que había esparcidas sobre el suelo.

Me despedí de todos cuando pasamos por mi casa. Empujé la verja de madera que rodeaba la casa y pasé por el jardín. Saqué las llaves de mi bolso y abrí la puerta.

-¡Buenos días!-grité.
No obtuve respuesta.

Subí a mi habitación a cambiarme y me puse unos pantalones cortos de deporte y una camiseta de tirantes. Bajé de nuevo a la cocina y calenté algo de comida que había en el frigorífico. La puse a la mesa y me senté a comer.

Poco depués se abrió la puerta y apareció mi madre, que se sentó a la mesa y comenzó a comer del plato que yo había dejado por si venía a comer.

-¿Qué tal el día, cariño?

-Normal, como siempre.

-Bien, bueno, me alegro. Yo me tengo que ir enseguida, que tengo mucho trabajo.

-No, si cómo siempre.

Mi madre era Stella McCartney, la hija de Paul McCartney, sí, el famoso co-líder de los Beatles. Siempre pasaba el día entero fuera de casa, llegaba muy tarde por la noche y apenas venía a comer. Por eso, yo siempre me tenía que ocupar de mi hermano pequeño. Agradecía la vida de facilidades y ventajas que tenía ser más o menos famosa, pero también quería tener una vida más normal. Los únicos amigos que tenía eran esos seis, pero tenía la sensación de que se aprovechaban de mí. Cuando era más pequeña nunca tuve ningún amigo, hasta que al entrar en el instituto todo cambió cuando se enteraron de quien era mi abuelo. Poco a poco, me fui juntando con ellos y me cambiaron por completo, o eso creía.
-_____, ya hemos hablado de ello. Muchas veces. No pienso discutir más.
-No, y tambien tendré que ir a recoger a Luke.

-Pues...sí.

-Entonces me voy ya.-salí molesta.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Capítulo 4.

Nos dirigimos hasta el aula en el que se da historia y nos sentamos en las dos mesas que quedaban libres. Justo a tiempo, porque el Sr. Weasley (no penseis en Ron vae, es que no se me ocurre un apellido inglés xd) entra ahora mismo por la puerta.
La clase pasa muy rápido, y las siguientes también, hasta que llega el descanso.

Justin y yo salimos y vamos hacia la cafetería, que se encuentra en la otra parte del edificio. Mientras caminamos, vamos respondiendo a los saludos que nos hacen otras personas. Cuando llegamos a la cafetería, nos sentamos en nuestra mesa, en la que ya están Brittany, Ashley y  Tracy junto a Josh, Ed y Will. Sólo faltamos nosotros.

-Bueno, y tú, ¿que tal, Justin?
-Pues bien, aquí, como todos, jajaj.
-¿Tú verano?
-Bastante bien, lo pasé en Carolina del Sur, en un bungalow que tenemos allí.
-Suena bastante bien.
-Más que eso..

Suena la campana que indica que debemos renaudar las clases. El resto del día se me pasa muy rápido también.

En el camino de vuelta, vamos todo el grupo junto, las chicas delante y los chicos detrás. Un poco más adelante hay un chico, parece de nuestra edad y...¿está pidiendo limosna?

domingo, 17 de noviembre de 2013

Capítulo 3.

Atravieso la puerta del edificio y me dirijo al tablón de anuncios, donde están los horarios y las clases de cada uno. Las taquillas son las mismas de todos los años excepto para los que vienen nuevos o los que se van.
Meto el papel con el horario en mi bolso y camino por los pasillos hasta mi taquilla, la 237. Por el camino veo cómo a algunos chicos me miran con la boca abierta, incluso puedo distinguir babas colgando de sus labios. Puaj.

Saco la llave y abro la taquilla. Meto los libros excepto los que necesito a primera hora y la cierro. Me tapan los ojos. Puedo oler el perfume que tan familiar me parece.

-¡Ay! ¡Sueltame!

La persona que me tapa los ojos me rodea la cintura y dice con voz muy aguda.

-¡Adivinalo!
-¡Justin! -río por la voz que ha puesto.

Me gira y me da un beso de esos que te dejan sin respiración. Le doy un abrazo.

-Te he echado de menos. -le digo.
-Todo este tiempo, he pensado en tu sonrisa y en tu forma de caminar... -comienza a cantar.
-¡Idiota! -río- No, en serio, te extrañé mucho.
-Y yo, pequeña. He llegado esta madrugada de viaje. Siento que no pude ir anoche a esa fiesta...
-Estuvo bien, pero contigo hubiera sido mejor.
Me da otro beso y me rodea los hombros con el brazo.

-¿Nos vamos a saludar a los demás? -pregunta Justin.
-No, vamos después de esta clase, que si no llegaremos tarde.
-Uy, vale señorita llego/temprano. -se burla.
-Cállate -río y le doy un suave puñetazo en el hombro.
-¿Qué te toca ahora?
-Mmm...historia.
-Pues creo que vamos juntos.
Me tiende el brazo y yo le agarro con el otro.
-¿Me permite, señorita McCartney?

jueves, 14 de noviembre de 2013

Capítulo 2.

Suena el despertador. Puf. Las siete.
Me estiro y me levanto de la cama. Me calzo las zapatillas de conejitos rosas y voy arrastrando los pies hasta el baño. Una vez allí, me miro al espejo. Menuda cara. Me la lavo y me seco con la toalla.
Vuelta a la habitación.
Del armario saco unos pantalones cortos negros y una camiseta blanca. en la que pone "Smile". Me quito el pijama y me visto.
Regreso al baño y me maquillo. Sombra de ojos, colorete, rimel y gloss.
Miro la ahora. Voy ajustada de tiempo si no quiero llegar tarde. Bajo rápido a la cocina y abro la nevera. Vaya, no hay leche fría. Me tendré que conformar con la templada.
Abro un armarito y saco un tetrabrick de leche y lleno un vaso. Me siento en la mesa y doy un mordisco a la tostada que ya estaba preparada.

-Buenos días. -dice un Luke con cara de sueño.
-Buenos días precioso. -respondo.
-¿Me preparas el desayuno?
-No tengo tiempo, cariño.
-Anda, porfaaaaaaa.
Resopló y me levanto. Cojo una bolsa de galletas de chocolate del armario, lleno un vaso de leche y se lo dejo todo en la mesa haciendo mucho ruido.
Doy un trago a la leche y hago una mueca de asco. Subo corriendo a la habitación a por mi bolso con los libros y salgo.

Llevo la cabeza bien alta y con aire de superioridad. Debo darlo, por algo, soy de las populares.

A medida que voy avanzando la gente me va saludando, esperando a que les responda, pero no lo hago. Paso. Sólo buscan ser amigos de los populares para aprovecharse de ellos. En fin.
Y poco a poco, voy llegando al instituto, o cómo algunos lo conocen: la entrada al infierno.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Capítulo 1.

Termino de cenar, recojo los platos y los friego. Después, subo a mi habitación.

Me desmaquillo y voy al armario. Me quito la falda morada que he elegido para ir a la fiesta de despedida del verano. La guardo bien doblada en el armario y comienzo a quitarme la camiseta de tirantes, pero oigo una voz.

-¡Qué asco! ¡Para! -dice.
-¿Pero que...? ¡Luke! ¿Qué haces ahí?
-Sólo quería que me dieras las buenas noches. -dice mi hermano pequeño de cinco años saliendo de entre las sábanas.

Suspiro y sonrío.

-Anda, vete a tu habitación, que yo me pongo el pijama y voy a verte.
-¡Vale! -y sale corriendo de la habitación.

Guardo también la camiseta y me pongo el pijama.
Bajo un momento a por un vaso de leche para Luke y subo. Llamo a la puerta, me responde con un "¡Pasa!" y entro.

-Eso es lo que deberías hacer tú. -digo sentándome en el borde de la cama.
-¿El qué? -pregunta él.
-Llamar antes de entrar a algún sitio, por lo menos a mi habitación.
-¿Y eso por qué?
-Pues porque, me puedes ver haciendo algo que no debes ver, o puedes molestar.
-¿Cómo a ti y a tu novio y tú besándoos? -pregunta.
-Río- Sí, cómo a Justin y a mi besándonos.
-Pues tienes razón, no lo quiero ver, es asqueroso.
-Un día tú no pensarás lo mismo.
-Puaj.
-Te he traído un vaso de leche. -digo cambiando de tema.
-Ya me la he tomado, en el postre.
-¡Vaya! Pues yo no quiero.
-Tienes que tomártela.
-¿Y eso quién lo dice?
-Lo digo yo, y papá y mamá también lo dicen.
-Pero eso te lo dicen a ti porque tienes que crecer.
-¿Y tú?
-Yo ya he crecido mucho. Ahora te toca a ti.

Miro la hora y veo que se hace tarde.

-Venga enano, a dormir, que mañana tienes que ir al cole.

Luke se mete en la cama y yo le arropo.

-Buenas noches, Luke.
-Buenas noches, _____.

Me dirijo a la puerta y apago la luz.

-¡Eh! ¡Cierra el armario! ¡Dame el peluche!
-Anda, que...-cierro el armario, para que mi hermano no de más la lata y le lanzo el peluche. Me acerco, le doy un beso en su pequeña nariz y cierro la puerta.

Recorro el pasillo hasta mi habitación y me meto en la cama. Mañana, primer día del nuevo curso. Un curso dónde nada será cómo antes.